Hace no mucho comenté (eso creo recordar…) por estos lares que había empezado a leer Las Tribulaciones del Estudiante Torless, de Robert Musil. Leí las primeras cuarenta o cincuenta páginas de un tirón y no me gustó demasiado. No entendía qué interés tenía la obra. Lo dejé aparcado durante un tiempo. Durante un par de días conseguí abrirme camino hasta la página ochenta, más o menos: el tedio resultaba insoportable. Aquello era un ejercicio de aburrimiento y de desorientación. Ni un sólo párrafo interesante, ni un personaje que mereciese la pena. Las tribulaciones eran obviables y Törless insignificante.
Y hoy, de pronto… poco antes de alcanzar el primer centenar de páginas, cuando todo estaba ya dado por perdido, la novela ha despegado y me ha dejado boquiabierto: no he podido parar hasta terminarla. ¡Menudo ejercicio de construcción y de evolución de un personaje! Cuán maravillosamente narrado está todo, con qué exquisitez de lenguaje y ritmo, aun en la traducción castellana. Un libro fantástico, demoledor, intenso, profundo, tenebroso, iluminador… He tenido esa sensación que uno no puede evitar tener cuando lee a un escritor con mayúsculas, a un maestro de la literatura. Me parece inconcebible que de la misma pluma que firmó el primer centenar de folios hayan salido estas segundas cien páginas (es una novela realmente corta -206 páginas en la edición de Seix Barral-). Pero, en cualquier caso, nada importa: podrían haber sido cuatrocientas páginas abominables, aún así hubiese merecido la pena tragar carros y carretas para poder disfrutar del despliegue de maestría de Musil.
Esta novela ha pasado a formar parte, de inmediato, de mi lista de clásicos (será un Top… no sabría; un Top10 es demasiado poco -no puedo elegir sólo diez libros-… diremos un Top50). Ahora ya sí que no puedo resistir la idea de hacerme con El Hombre sin Atributos: si es mejor que Las Tribulaciones voy a ser un lector muy feliz dentro de muy poco.
Qué demonios… Musil es tan bueno que, en vez de quitarme las ganas de escribir, me las ha devuelto!
Otro gran autor a la lista.
Qué maravilloso es seguir descubriendo libros buenos, libros necesarios, libros que hacen saber que no todo está perdido.