De preocupación por Popper. Y de pronto podremos pasear por el parque.
Espero.
De preocupación por Popper. Y de pronto podremos pasear por el parque.
Espero.
Me pregunto si habré alguna vez sido tan abierta y descaradamente maleducado como aquellos con cuyos excesos y desmanes me indigno. Seguramente sí, y ése es otro aspecto más de mí mismo que lamento cuando miro atrás.
No hay peor reconocimiento que el que sobreviene en el desprecio hacia los demás.
Resulta que fondo viene de hondo. De ahí que el fondo se asocie con aquello más liminar, lo que hace de base de cualquier cosa, ya sea de un edificio, una vasija, el soporte sobre el que destaca la figura central de una imagen, la melodía de una composición musical…
Cuando las cosas se desfondan, su contenido empieza a desparramarse y resulta que hay que re-fondarlas para que no se nos vaya todo por el coladero. Así que se intenta remendar la base soldando o cosiendo o pegando algo que las refunde.
Así se nos vendió la refundación del capitalismo, pero resultó ser que nos engañaron y, en lugar de asentarlo sobre nuevas bases, de acoplarle un nuevo fondo más seguro -entiéndase: todo lo seguro que el capitalismo puede ser, y no es mucho-, sólo se arrojó a su interior una inmensa cantidad de fondos: los nuestros.